Cuando nos plateamos un proyecto, escuchamos, analizamos, estudiamos y después creamos. Cada uno de ellos es único porque únicas son las personas.

En esta vivienda querían renovar la cocina manteniendo su independencia pero ganando luminosidad y confort.  En un mismo espacio se encontraba una pequeña galería en la parte exterior restando la mayor parte de la entrada de luz a la cocina. Unificando el lavadero y la cocina conseguimos que la luz natural entrase en la cocina, la cual reforzamos con la colocación de una puerta corredera de Albed  traslúcida para dar independencia a la cocina pero consiguiendo otra fuente de luz.

Se escogió el la serie Fine sin tirador en acabado Chapa Natural Fresno Olivo con push que combina de forma elegante con las encimeras en Granito Negro Zimbawue Anticato. Como nexo de unión entre ambos materiales se utilizó el modelo Azulej de Mutina diseñado por Patricia Urquiola, dotando de una gran personalidad al espacio.

La isla como elemento protagonista de la cocina, por su ubicación y por su ambivalencia; zona de trabajo y mesa para comer. La zona de aguas y de cocción se unificó en un mismo lineal para la comodidad al cocinar.

Todos los electrodomésticos se han integrado en una única zona cohesionando todo el ambiente. La combinación de negro  y madera confiere a esta cocina una gran calidez así como espectacularidad al espacio

ARQUITECTOS & INTERIORISTAS

Proyecto: Raquel García

FOTOGRAFÍAS

Kris Moya Studio

Integrando espacios

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