Las segundas residencias son lugares donde vamos a descansar, desconectar del nuestro día a día. En esta casa unifamiliar se pensó en un lugar funcional, espacios polivalente donde realizar comidas familiares o con amigos. Este proyecto se realizó junto a la interiorista Francesca Clos.

Al entrar en la vivienda se realizó una celosía mediante un alistonado vertical en madera de roble, consiguiendo un recibidor integrado en el espacio abierto. La cocina se ha abierto tanto al comedor como a la entrada, para ganar amplitud y luminosidad en el espacio. La península se convierte en en eje principal del espacio, realizada en porcelánico con el sistema de Cooking Surface , consiguiendo la polivalencia de la encimera, cocción, zona de trabajo y mesa.

La zona de columnas en la cocina, se colocaron justo al entrar consiguiendo dos objetivos, independizar la cocina de la zona de recibidor, así como reducir el impacto visual de los muebles altos: despensa de gran capacidad, nevera combi, microondas, horno y vinoteca, y un persiana para el pequeño electrodoméstico. Al concentrarlo en un único espacio nos permite dotar la cocina de una gran superficie de trabajo ideal para reunir a la familia.

El modelo seleccionado para el mobiliario de la cocina fue el Fine Estratificado en Blanco Perla de santoscocinas que lo combinamos con la el modelo Sand Surface de Rack, que combinaba con el roble de los muebles altos del office.

ARQUITECTOS & INTERIORISTAS

Proyecto vivienda: Francesca Clos

Proyecto cocina: Raquel García / Rogelio Martinazzo

FOTOGRAFÍAS

Kris Moya Studio

Espacio para disfrutar cocinando

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