Nuestro último proyecto es el ejemplo perfecto de que los tonos oscuros quedan perfectos en un ambiente con luz natural. Este se compone de una planta baja abierta con una cocina con península que delimita el espacio con el comedor.

Los muebles de cocina Santos en el modelo Linea-LAH, que cuenta con un tratamiento antihuellas, son los protagonistas en esta reforma. El color negro de este mobiliario aporta elegancia y moderniza el espacio y los tonos medios de la madera aportan calidez.

La zona de cocción de esta cocina Santos cuenta con una campana de Falmec integrada en los muebles superiores, una opción que permite mantener la funcionalidad de la cocina sin dejar a un lado la estética lineal y minimalista del proyecto. El resto de electrodomésticos se han integrado en las columnas de almacenaje que, además, funcionan como separadoras entre la cocina y la entrada de la casa.

Para compartir momentos con la familia y los amigos, se ha pensado una península que combina una zona de trabajo de granito Negro Zimbabwe – igual que en el resto de la cocina – con una barra de roble Filo Quadro de D’Aqua que permitirá a las visitas comer o tomar algo en la cocina mientras trabajas en ella.

Finalmente, esta península delimita el espacio de la cocina con el comedor. Una estancia que continua con el juego de colores del negro y la madera gracias a una gran mesa de Bonaldo y las sillas Moka de Ondarreta. Así, este espacio con techos altos y grandes ventanales nos dirige a un salón preparado para compartir momentos con la familia y los amigos, ya que se compone del gran sofá Serene de Joquer y las mesas de centro Solapa de Stua.

ARQUITECTOS & INTERIORISTAS

Equipo Clysa

FOTOGRAFÍAS

Kris Moya Studio

Amplia y
elegante

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