22/04/2021

El diseño en 5′ con Francesc Rifé

Interiorista y diseñador industrial, Francesc Rifé (Sant Sadurní d’Anoia, 1969) funda su estudio, Francesc Rifé Studio, en Barcelona en 1994. Influenciado por el minimalismo, y marcado por una historia familiar ligada a la artesanía, articula toda su obra en torno al orden espacial y a la proporción geométrica.

Actualmente Francesc Rifé dirige a un equipo de profesionales de distintos ámbitos del diseño y sus proyectos nacionales e internacionales abarcan desde el interiorismo al diseño industrial, arquitectura, creación de conceptos, instalaciones, grafismo y dirección artística.

1- ¿Qué es el diseño para ti?

El diseño siempre ha sido un ejercicio de orden y síntesis. Creo que nos ayuda a simplificar y a escapar de la complejidad de la vida.

2- ¿Qué papel juega el diseño en tu vida?

Se encarga de darle sentido a las cosas.

Me ha enseñado a rechazar la irrelevancia y la abundancia e incluso, a quedarme con lo que realmente necesito.

3- El arte en el diseño, ¿interactúa, convive, existe?

Cualquier país del mundo en el que pienses lo asocias automáticamente a una identidad artística. Japón con el movimiento minimalista, EEUU con el Pop Art, el muralismo social en México… El arte lo inunda todo.

En el diseño, estar atentos a estas sensibilidades nos ayuda a definir los espacios más allá de lo práctico y mucho más cerca de lo emocional.

4- ¿Qué diseñador/arquitecto te ha influido más en tu trayectoria?

Me ha marcado la obra de Kengo Kuma, Lissoni, Pawson, Chipperfield. Aun siendo arquitectos han sabido entender muy bien el espacio interior.

5- ¿En qué te inspiras cuando inicias un proyecto?

Se parece mucho a la experiencia de observar arte minimalista, solo si el espectador es paciente la esencia de una obra surge. Pero no es algo que se pueda buscar, llega.

6- ¿Cuál es la pieza de diseño que más te ha marcado? ¿Por qué?

Tengo especial debilidad por la silla OW149 de Carl Hansen. Es una pieza equilibrada, cómoda, deliciosa al tacto, sobria. Nos reafirma que el buen mobiliario no necesita trucos de magia.